Araceli González triste

Florencia Torrente, la hija mayor de Araceli González, alquiló un departamento en Nueva York y está decidida a permanecer en esa ciudad al menos durante un año.
Las primeras semanas, si bien arribó convencida y con ganas de cumplir sueños como dedicarse a la pintura, u otras ramas del arte, le costó mucho acostumbrarse debido al estrecho vínculo que siempre la unió a su madre, y es por eso que hablan por teléfono dos veces por día. A raíz de que se extrañan tanto, “Ara” viajará el mes que viene para pasar las fiestas juntas, pero antes presentará otro perfume cuyas “notas aromáticas” habían elegido ambas antes de la partida de “Flopy”, cuyo presente laboral la encuentra bien lejos de las pasarelas y muy cerca de incursionar en otras disciplinas del arte, como comentamos en las primeras líneas.



