#EditorialHi: La historia de siempre, por Toti Pasman


La imagen de Messi llorando en el banco es la misma que en Alemania 2006, su primer mundial. Desconsuelo, sufrimiento, impotencia, tristeza, todo junto. Messi y la Selección Argentina: una historia de desencuentros. 

Algo siempre falla. Esta vez el penal. Otra vez Higuaín mano a mano, de nuevo el Kun que no puede. Teníamos todo a favor, TODO. Desde los 30 jugamos 11 contra diez y Rojo... se hace expulsar. Romero ataja el primer penal y no podemos sacar ventaja. Dos finales al hilo perdidas con Chile. No se puede creer. 

Me da mucha pena, debo confesarlo, el sufrimiento de Messi. Se compromete, entrega todo, pero en las finales no puede, algo lo traba, la cabeza no lo deja ser el mejor del mundo, vaya trauma, cocktail explosivo. Ahora volver al país cuando Diego pidió que no vuelvan. Tremendo. El tema es la cabeza, como todo en la vida. Desde el banco no llegan soluciones, generalmente problemas, Di María que no estaba en condiciones, Lamela tarde, Pastore al pedo toda la copa América mientras Dybala está de vacaciones... .

Qué tristeza. Como nunca, teníamos todo para ganar y volvimos a perder. Es un golpe durísimo para esta generación que, mientras recordamos los goles de Diego en el 86, no le pueden ganar por penales a Chile. La imagen de Messi llorando solo en el banco es la desolación misma. 

Ojalá tenga ganas de seguir luchando, ojalá. Dios quiera que no sea una carnicería contra Messi. Es una tristeza muy grande, ni Argentina ni Messi nacieron para ser segundos, pero no podemos salir de ese lugar. Ojalá Leo tenga ganas de seguir peleando, estoy muy triste, cuanto sufrimiento para un pibe como Messi. No podemos superar el trauma. No podemos. Seguimos perdiendo. Seguimos siendo segundos. Y Messi no nació para ser segundo, qué ganas de llorar.

por Toti Pasman


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