#EditorialHI: Generación eterna, por Toti Pasman


La Selección Argentina de básquet se convirtió, desde el Mundial de Indianápolis 2002, en la Selección del pueblo, porque ganaron el oro en Atenas 2004, si; pero por sobre todas las cosas porque lograron identificarse con el hincha. El público argentino se identificó como nunca con Manu, Chapu, Luifa, Lancha y Pepe, por citar a los más ilustres integrantes de la generación dorada. 

Creo que una comunión tal no se daba desde la Selección de Maradona, Ruggeri, Caniggia y Goyco en los mundiales 86 y 90. 

Ellos se convirtieron en los abanderados de todos los deportistas olímpicos argentinos. En ellos se reflejaron los leones, de su compromiso creció Paula Pareto, con ellos compartió el enorme Santiago Lange y la mística de Juan Martín Del Potro. Por eso fue abanderado olímpico Ginóbili en Beijing 2008 y Scola en Rio 2016. Ganaron. Fueron campeones y se convirtieron en verdaderos modelos de deportistas. 

Tal fue su ascendencia que, en pleno juego olímpico, bajaron línea de no confrontar con la torcida brasileña y la hinchada obedeció al instante. La palabra de estos héroes deportivos es santa. 
En su última función, la generación dorada nos regaló un triunfo heroico sobre Brasil con dos prórrogas y los 70 puntos de la dupla Nocioni-Campazzo. Dejaron afuera de cuartos de final a Magnano, el DT que los llevó a la gloria eterna de Grecia. 

Los caminos del deporte quisieron que en cuartos el rival sea EE.UU. Los "viejitos" sabían que era una lucha desigual y como siempre estuvieron a la altura. Hubo 6 minutos en los que Campazzo se vistió de Diego, Messi y Dios juntos, en los que dejó en ridículo a los mejores de la NBA, Irving y De André Jordán incluidos; instantes en los que Manu penetró como en sus mejores tardes; momentos en que los triples de Nocioni entraban mejor que nunca; segundos en los que Scola dominó la zona pintada; y Pato Garino que, toma el testimonio de estos monstruos, defendió como un animal. 

Miro el tablero y no lo puedo creer: Argentina 19- EE.UU 9. Van sólo 6 minutos y ganamos por 10 puntos. La generación eterna lo hizo otra vez. 
Para mí, el partido terminó ahí. 
Gracias por todo muchachos.

por Toti Pasman

+ Leídas de la Semana


FM DELTA 90.3