#EditorialHI: "Y llegó el que faltaba", por María Belén Aramburu


Y llegó el que faltaba, el quinto miembro de la Corte Suprema de Justicia. 
Ricardo Lorenzetti, presidente del máximo tribunal judicial, le tomó juramento a quien, junto al resto de los Ministros, dará su voto en la definición de un fallo que todos esperamos. El gobierno, porque aguarda una definición de fondo, y el resto porque queremos saber cuánto hay que pagar por la luz que consumimos. 

Y la emisión de un fallo ya tiene fecha. Será el 6 de septiembre. 

En el marco de la composición anterior, la Corte con cuatro miembros, falló por unanimidad para que los usuarios residenciales no paguemos los aumentos de las tarifas de gas, mientras que el resto, un 74% entre comercios, pymes e industrias, afrontarán el cuadro tarifario actualizado con el tope del 500% propuesto por el gobierno, audiencia pública mediante, a realizarse el 12 de septiembre. Audiencia obligatoria aunque no vinculante. 

Con la incorporación de Rosenkrantz, ¿la Corte emitirá un fallo similar al de las tarifas del gas? ¿Se dejarán exentos del pago de aumentos a los usuarios residenciales? ¿Se exigirá audiencia pública? Podría decirse a prima facie que sí, más allá de poder lograrse la unanimidad que, desde el punto de vista técnico, no dejó lugar a dudas sobre la utilización del mismo criterio a la hora de definir el voto; y desde el político, dejó en claro la postura de la Corte frente a la pretensión del gobierno de fijar las subas tarifarias, teniendo el olfato justo para determinar el impacto social de la medida y demostrando cuán independiente el Poder Judicial pretende ser del resto de los poderes, especialmente del Ejecutivo y sus supuestas presiones. 

Quien se sumará en la tarea de fallar en temas sensibles para nuestra sociedad como el de las tarifas de los servicios públicos, entre tantos otros, es, además de abogado recibido en la UBA, magister y doctor en derecho de la Universidad de Yale. Ocupa el cargo de rector de la Universidad de San Andrés desde 1998 habiendo además sido asesor de la Convención Constituyente en 1994, aquélla que introdujo modificaciones en nuestra Constitución, y asesor para la Consolidación de la Democracia junto al ex presidente Raúl Alfonsín. 

Después de la fallida designación por decreto de este miembro de la Corte al igual que sucedió con Rosatti, lo que convenció a los 58 senadores que votaron a favor de su pliego luego de haber pasado por la Comisión de Acuerdos, fueron algunas de sus expresiones: "ningún juez puede aspirar a integrar la Corte sin acuerdo del Senado" y " los jueces no deben gobernar", entre otras. 

No es una mera fotografía nueva. No se trata de un cambio de caras. En la nueva integración de la Corte se han jugado y juegan intereses que, al Poder Ejecutivo, le pueden traer un costo político de más largo alcance que lo deseado y, desde ya, de lo esperado. 
En la editorial anterior bajo el título: "El gobierno acata pero..." detallé cuestiones que atañen al desenlace del fallo sobre el aumento de las tarifas del gas. 

En Casa de Gobierno siguen las lecturas cada vez más finas sobre el voto de cada uno de los integrantes del Tribunal. 
Se sabe que el presidente Macri se mostró sorprendido. Sin salir todavía de su asombro, con Lorenzetti llegando a establecer la unanimidad de la votación aunque no sin esfuerzo; Rosatti como el quizás más firme defensor de la anulación de los aumentos (eso sí, de todos); Maqueda que optó por acompañar la decisión del resto de los miembros pero que también quería ir contra todo aumento, sabe, hoy por hoy, que la Corte cuenta con su propia dinámica, bastante alejada de decisiones presidenciales. 

Cómo es el comportamiento del máximo tribunal es estudiado con lupa desde el Ejecutivo de cualquier Estado. En la Argentina, Carlos Menem fue acusado de contar con una mayoría automática, Néstor Kirchner, quien modificó su composición para llegar a una menor cantidad de miembros, tuvo adhesiones y distanciamientos tan frecuentes unos como otros, mientras que con Cristina Fernández, se impuso con algunos fallos como el de Badaro concerniente a las jubilaciones buscando un cuidadoso balance en tantos otros. 

Ahora con las actuales incorporaciones de Rosatti y Rosenkrantz, la Corte se presenta incierta para un gobierno que considera que las medidas que adopta deben ser implementadas en la inmediatez. 

Eso sí, la Corte pretende erigirse como independiente del resto de los poderes del Estado, a la vista de todos. 

Resulta saludable que sepas que, más allá de todas las decisiones que cada uno de los poderes tome en tu nombre, porque no te olvides que el Poder Legislativo también lo está haciendo con un proyecto tendiente a frenar los aumentos de las tarifas, vos podés ejercer la representación de tus derechos por tu propia cuenta y/ o en representación de otros de manera colectiva. 
¿Cómo? 
Siendo obligatoria la audiencia pública. Ahora, por el fallo de la Corte Suprema, te podés inscribir de lunes a viernes de 10 a 17 hs en la sede de ENARGAS hasta dos días antes del inicio de la misma, que para la tarifa del gas será el 12 de septiembre a las 9 hs en la Usina del Arte. 

Es bueno que lo sepas. Es allí dónde tu voz puede ser escuchada.

por María Belén Aramburu


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