Asesinan a un expolicía que debía declarar en el caso Nisman




Se trata del ex sargento primero Héctor Osvaldo Goncalvez Pereyra, de 50 años, dueño de uno de los teléfonos que se activaron al mediodía del domingo 18 de enero de 2015, cuando todavía no se sabía que el fiscal de la causa AMIA estaba muerto con un tiro en la cabeza en el baño de su departamento

El 8 de setiembre pasado, los ex policías eran parte de un operativo de custodio a un camión Scania que llevaba ropa de la marca Lacoste, pero un grupo de ladrones tomó de rehenes a dos de los vigiladores y terminó tiroteándose con Goncalvez y Díaz.

Los delincuentes lograron escapar y abandonaron el camión sin llevarse la mercadería, mientras que Goncalvez y Díaz recibieron tiros en el cuello y en la espalda, respectivamente.

Si bien fuentes judiciales descartaron que ese robo pueda estar vinculado a la muerte de Nisman y consideraron que se trató de un delito ajeno a esa investigación, lo cierto es que la jueza Palmaghini pediría en las próximas horas informes de la causa por el deceso de Goncalvez, ya que había sido citado a declarar en los próximos días para ampliar su declaración.

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