#EditorialHI: Crónica de un paro anunciado, por María Belén Aramburu



Aunque aún sin fecha, está decidido el paro. Será el mes próximo, "octubre tiene 30 días" aclararon desde la central sindical. 
Sin esperar la reunión del jueves con el Ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, la Confederal de la central obrera facultó a la conducción cegetista a definir el día del paro. Lejos de diciembre para, se sabe, evitar quedar vinculados a probables conflictos a los que todos los años se teme cuando se acercan las fiestas. 

La CGT que, durante el gobierno kirchnerista se mostró dividida entre la llamada oficialista de Antonio Caló, la opositora de Hugo Moyano y la Azul y Blanca de Luis Barrionuevo que terminó siendo contraria al gobierno pese a que en un principio lo apoyó, ahora unificada en torno a un triunvirato, insiste en que la economía no arranca, en que cayó el consumo y muy especialmente, que la proyección de la inflación para este año supera ampliamente el acuerdo alcanzado en paritarias que, en algunos casos, ha conllevado a un compromiso de negociación en caso de superar el índice inflacionario estipulado. 

Con un 43% de inflación anual, un 30,8% de enero a agosto, el doble que en 2015, y 0,5% en agosto por el freno al aumento de las tarifas de gas para usuarios residenciales por parte de la Corte Suprema de Justicia, los gremios insisten en la reapertura de las paritarias. Habría que sumar a este dato la reducción del déficit fiscal, con transferencias en agosto de $44.000 millones del Banco Central, que evitaron un rojo de $27.756 millones, además de la austeridad del gasto público, en el resultado del IPC. 
Los 8 meses transcurridos dan cuenta de una inflación del 31% que supera la anticipada por el gobierno nacional para todo el año, que se anunció iba a llegar a un 25%. 

Con el cálculo del INDEC de una inflación del 0,2% para agosto, el gobierno se remite a una desaceleración de la inflación de aquí a fin de año para justificar su negativa a la reapertura de paritarias, considerando que la evaluación que concluyó con un porcentaje igual o superior a lo que será la inflación anual, no amerita sentar nuevamente a las partes en torno a una mesa de negociación. 

En este tironeo de cuentas en el que el asalariado siempre pierde si no se realizan las correcciones correspondientes, al menos para llenar el changuito del supermercado con lo más básico e imprescindible, y con el cálculo de $12.489 para la canasta básica que necesita una familia tipo, quedan pendientes de resolución otros temas como la quita del impuesto a las ganancias para el cobro del próximo aguinaldo, fijar las escalas de ganancias, que le corresponde al Congreso, para el 2017, un bono de fin de año y aumento de emergencia a jubilados y pensionados. 

A estos datos el INDEC suma una caída del 3,4% del PBI en el segundo trimestre, mayor a la esperada, por la caída del consumo, inversiones y exportaciones que los sindicalistas agregan a su lista de reclamos. 

En el plano político, la conducción de la CGT obtuvo una certificación de parte del gobierno nacional, aunque sólo por un mes. Es provisoria, se argumenta, atendiendo a reclamos que llevaron a una fragmentación interna incluidas ausencias de varios gremios, por la denuncia sobre incumplimiento de lo establecido por el estatuto para su modificación en cuanto a la asunción de nuevas autoridades y el de no haber respetado el cupo femenino. 

El gobierno, mientras tanto intenta cambiar el estilo de comunicación de su gestión, para lo cual, reunido el Jefe de Gabinete Marcos Peña, en una jornada de capacitación, con los responsables de prensa de todos los ministerios, enfatiza sobre la interacción con la modalidad de timbreos y utilización de las redes sociales, considerando que hay una subestimación, siendo calificados de naifs o ingenuos. Verán, de este modo, cómo bajar los decibeles de un paro anunciado, con una nueva estrategia comunicacional.

por María Belén Aramburu 

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