#EditorialHi: "¿En qué te has convertido Patón?", por Toti Pasman


La elección de Edgardo Bauza como nuevo DT de la Selección Argentina fue bien recibida por la mayoría de hinchas y periodistas argentinos. 
Maduro, con experiencia, ganador de dos Libertadores, conocedor del fútbol sudamericano. Su sueño de toda la vida le llegaba en el momento justo. Hasta su chip defensivo auguraba buenos resultados en una eliminatoria que necesitaba de la matemática tanto como del juego. 

Su primera misión fue exitosa: convencer a Messi de que regrese al equipo. Sin embargo, en la reunión se filtró el sub-capitán Mascherano. ¿Para qué?. Mala señal. 
A pesar de esto siguieron las buenas noticias: aparecieron Pratto y Alario en su primera lista, le ganamos a Uruguay con un Messi deslumbrante y quedamos primeros en la tabla. Todo redondo. 
Sin embargo, empezaron los problemas y la felicidad duró un suspiro. 

El Patón no tuvo fuerza para imponerse y que Messi viaje a Venezuela. Cuánto servirían hoy dos puntos más dejados en la tierra de Maduro.
Jugamos muy mal y, sólo con coraje, el equipo remontó un 0-2 para sumar un punto y seguir en zona de Mundial. 

Una decisión que hizo ruido fue sacar a Mercado de los titulares, uno de los mejores en la levantada del equipo de Tata; con las negativas de Higuaín y Agüero en su primera citación, Bauza tenía todo servido para darles descanso y seguir apostando al recambio de Dybala, Pratto, Alario; y hasta sumar otras caras nuevas. Pero el "Patón" mordió el anzuelo y se la jugó por el grupo, el famoso grupo de las tres finales perdidas. 
El equipo volvió a jugar mal y empató en Perú. Había que ganar en Córdoba ante Paraguay y perdimos. Aparecieron Demichelis y Mussachio de titulares, ¿con qué méritos?; sacó a Dybala, uno de los mejores, para darle cabida al Kun, que encima erró un penal. 
Fue otra oportunidad para empezar el recambio que, muchos de ellos, Di María por ejemplo, pidieron a gritos por los medios, 

Sin embargo, Bauza se inmoló por los héroes del 2014, con el ridículo de la convocatoria de Lavezzi para enfrentar a Brasil. Se hundió. Más por errores propios que otra cosa. 
En el entretiempo del clásico sacó al mejor: Enzo Pérez, dejando claro que su autoridad es casi nula. El partido en el que los hombres debían aparecer duró 25 minutos. 

Así llegamos a la final de San Juan con Colombia: con un DT que en meses dilapidó su crédito y se juega el puesto; más los jugadores que necesitan un descanso: Masche, Romero, Zabaleta, Agüero, Di María, Higuaín, Lavezzi; pero que ningún DT se atreve a tocar. 

Esperaba más de Bauza. Mucho más. Seguimos como siempre. Igual. 
Solo D10S podrá sacarnos de este lío.

por Toti Pasman



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