Villa Gesell: destrozos, ataques a choferes y mucho alcohol en los colectivos camino al boliche



La agresión, ayer a la madrugada, a un chofer de la línea 504 de Villa Gesell, reinstaló el reclamo de reforzar durante el verano la vigilancia en los colectivos que llevan y traen a los pibes a los boliches. Diego Corbella, de 27 años, tuvo que ser trasladado al hospital casi inconsciente tras ser golpeado por dos jóvenes pasajeros cuando volvían del centro del balneario.

"No fue por un robo ni nada por el estilo. Le pegaron con algo contundente en la cara. El trabajo de los choferes se volvió muy peligroso durante la madrugada que es cuando llevan y traen a los pibes a las discotecas y bares. A la ida, desde la medianoche a eso de las 3 de la mañana, ya viajan en pedo. Pero lo peor es a la vuelta, cuando cierran las pubs, a partir de las 7. A esa hora, muchos se suben ya descerebrados por el efecto del alcohol, se ponen muy agresivos y generan destrozos en las unidades", señala Alejandro Montamino, delegado de la UTA de Gesell.

En el balneario, a la 504 le llaman El Ultimo Querandí, nombre de la concesionaria y leyenda impresa en los costados de los ómnibus. En la empresa dicen que "todas las noches" se encuentran con roturas en las unidades. Y acusan a los que viajan alcoholizados y muy exaltados.

Imágenes de la salida del boliche Km20: 



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