Allanaron un taller clandestino en Floresta, había siete menores y tres adultos secuestrados



Un operativo conjunto de la División Trata de la Policía Federal y dos equipos de psicólogas del Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Víctimas de Trata de Personas (PNR), del Ministerio de Justicia de la Nación, allanaron un taller clandestino en el barrio de Floresta, gracias a una mujer embarazada que logró escapar, donde estaban cautivos siete menores y tres adultos, todos de nacionalidad boliviana.

Las condiciones en que se encontraron a las víctimas eran infrahumanas. Vivían con roedores e insectos, sin agua caliente y otros insumos básicos. Cada persona recibía $ 100 por semana, a modo de “adelanto”, que era utilizado para comprar comida. En tanto, cumplían con arduas horas de trabajo forzado cosiendo prendas de vestir o vendiendo comida a los locales de la avenida Avellaneda, en Flores.

La modalidad de captación fue a través de promesas de dinero, vivienda sin costo y el pago de pasajes desde Bolivia a Argentina. Esto genera una "deuda" inicial de las víctimas con los tratantes. Pero las promesas, siempre engañosas, nunca se cumplieron. Y el dinero que les correspondía por su trabajo fue retenido sistemáticamente para "cubrir” deudas de pasajes y vivienda. Además, según indicaron a Clarín fuentes del PNR, “los tratantes tenían un vínculo familiar con las víctimas”, sin precisar cuál.





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