Desfiguraron a una jubilada para robarle. Estando internada le volvieron a robar



Anna Marchesse (79) abrió la puerta del fondo de su casa de Pilar para “que corra aire”. Se sentó a comer algo y de repente sintió un golpe fuerte en la nuca. Apenas alcanzó a ver que un asaltante había agarrado su propia plancha e intentaba ahorcarla con el cable. Se resistió hasta que recibió varios golpes más y terminó en el suelo. El atacante escapó y ella tuvo que ser internada.Pero la violencia no terminó allí.

El atacante llegó desarmado y agarró una plancha que la víctima había dejado muy cerca de ella. “No lo vi, no habló, me pegó con la plancha en la cabeza y con el cordón (del aparato) me quiso atar el cuello. Yo me resistí con fuerza poniendo las manos, terminé cayendo al piso con la silla y el señor, por llamarlo de alguna manera, desapareció”, comentó la jubilada, que no pudo aportar ningún dato sobre el ladrón.

Mientras se recuperaba del ataque en una clínica, Anna sufrió un segundo robo: ladrones aprovecharon su internación para meterse en su casa y desvalijarla. Con esta noticia todavía fresca, recibió el alta médica el lunes al mediodía. “Tengo el cuerpo machacado a golpes y la cara toda desfigurada”, le contó a Clarín.

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