#EditorialHi: Limones e inversiones, por María Belén Aramburu


"Yo voy a querer hablar de Norcorea y él me va a hablar de los limones". 
De este modo Donald Trump dejó sentada su posición sobre lo que iba a ser la reunión bilateral con el presidente argentino, Mauricio Macri. 

¿En qué sentido? 
En el de una reunión entre primeros mandatarios de países que presentan realidades diferentes a los ojos del mundo y a los propios. El primero refiriéndose a un conflicto que de estallar pondría en riesgo la paz regional y mundial. Corea del Norte con su amenaza de hundir el portaviones norteamericano pronto a arribar a la zona, el submarino nuclear que Trump envió al puerto de Busan, el alcance por proximidad de las dos Coreas con la utilización de artillería convencional desde el Norte y, con la firme intención de convertirse en potencia nuclear, más allá de su capacidad, que viene desarrollando desde hace 10 años. 

Estados Unidos ha cambiado su rol en política exterior. Trump no es paciente ni aunque la estrategia pueda indicarlo como la actitud más prudente y los ataques llamados preventivos a Corea del Norte, resultan complicados por sus instalaciones militares que desconocen de una concentración geográfica y cuya dispersión, sumada a una región montañosa que permite escondites en lugares inaccesibles a los propósitos de su hallazgo y combate, a lo que se añaden las plataformas móviles de lanzamientos misilísticos. 

El conflicto se extiende más allá de las fronteras que plantean las dos Coreas, porque China está involucrada en sus pretensiones de continuar dominando la del Norte, aunque también desee se retire la defensa militar que Estados Unidos posee en Corea del Sur. Por otra parte, China le provee esencialmente del crudo que necesita ese país y le compra su carbón. A esto se añade la preocupación de Japón con permanentes contactos entre los dos primeros mandatarios. 

Por lo que concierne a la Argentina, en un contexto nacional en el que ha bajado el consumo y peligran algunas de las economías regionales, Estados Unidos cierra sus puertas al ingreso de cítricos de la Argentina, especialmente de limones. 
La Argentina es el principal productor mundial con un volumen de un millón y medio de toneladas anuales, siendo Tucumán el principal productor. Las exportaciones a los Estados Unidos son de 20.000 toneladas equivalentes a 50 millones de dólares. A Europa le exportamos el 75% de nuestras 200.000 toneladas anuales destinadas al mercado externo. 

La reunión ha llevado a que se considere el reingreso de nuestros productos en un mercado que prometió cerrarse desde el inicio de la campaña electoral con el slogan "American First", o sea, América primero, en referencia clara a los Estados Unidos. 
Mientras las puertas de los países y de los mercados regionales del mundo se cierran, nosotros necesitamos de su apertura para la colocación de nuestros productos, generando el ingreso de divisas. Aunque por cierto, este último no fue el único tema en cuestión: llamó la atención el menú que se le brindó a nuestro presidente, siendo éste agnolotti de ricota con salsa de limón.
¿Ironía de un encuentro amistoso? 
Porque eso sí, quedó muy claro que Trump y Macri son viejos amigos y que Macri pretende que esa declaración pública y mutua de amistad se vea reflejada en inversiones concretas, especialmente las dirigidas a Vaca Muerta.

por María Belén Aramburu


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