#EditorialHi- Docentes: conflicto sin solución, por María Belén Aramburu


¿Es un conflicto sin solución?
¿O se puede resolver y hay conflicto de intereses de ambas partes?


Para que dos partes que tiran cada una de un extremo de la soga continúen en conflicto, deben ambas tener la suficiente fuerza, llámese poder y consenso tanto político como social para poder extender la lucha en el tiempo sin que ninguno caiga al suelo.


En el conflicto docente de la provincia de Buenos Aires los dirigentes gremiales docentes tienen más que suficiente poder asentado en sus bases. Y la sociedad debe estar respaldando su lucha de modo que las medidas de fuerza no hayan erosionado su imagen. Y la de Roberto Baradel quedó comprobado que se ha fortalecido claramente si se considera su triunfo en las elecciones de Suteba que lo llevaron a un amplio triunfo sobre Romina del Plá, perteneciente a un sector más radical representando al Partido Obrero. Su victoria, que lo muestra más consolidado y unido a sus bases lo impulsará a seguir con su lucha y sus planteos iniciales, apenas comenzadas las negociaciones con provincia. Un hombre acusado por el gobierno provincial de sostener intereses políticos por encima de la defensa de los derechos de los trabajadores será quien seguirá dando pelea y tirando de la soga, más allá de la mirada de recelo del gobierno que sabe que va por más en sus aspiraciones dirigenciales. A estas elecciones le seguirán las de la titularidad de la CTA. Hugo Yasky me lo dijo: es el candidato. 

En el gobierno provincial, María Eugenia Vidal se sostiene en una imagen positiva fuerte, que se vale por sí misma, y la más alta del PRO. A su vez es avalada en sus decisiones por un gobierno nacional de su mismo signo político que la respalda en esta materia ya que es la que ha podido, sin quebrarse, prolongarlas en el tiempo.

¿Cuáles fueron los últimos pasos para seguir tirando de la soga ambas partes, llegando a quedar ésta tan acortada que quedaron mirándose las caras ambas sin poder dar respuesta al conflicto?
Con los alumnos en las aulas y sin medidas de fuerza, la última reunión técnica marcó el fracaso de una nueva instancia.

Los docentes rechazaron la propuesta de Vidal de llevar el aumento salarial a un 20% en dos cuotas reclamando el incremento fijado desde su inicio del 35% que mira retrospectivamente la pérdida del poder adquisitivo del año pasado. Reparan más que nunca ahora en la inflación del 9,1% en lo que va del año y una proyección anual del 23 al 25%, lejos del 17% presupuestado por ley y del 20% ofrecido. A esto suman, al menos un 10%, que les deberían del año anterior. Baradel ha manifestado en varias oportunidades que el 50% de los maestros bonaerenses están en situación de pobreza, reflejado a través de los salarios desactualizados que cobran.
Judicializado el conflicto, la provincia debería pagarles los descuentos efectivizados por las medidas de fuerza. Los dirigentes gremiales afirman que no se los pagaron aún.

Ya había tomado un carril judicial cuando, durante las medidas de fuerza de los gremios docentes, la provincia dictó la conciliación obligatoria. Un fallo del juez Luis Arias le dio la razón a los docentes, la provincia apeló habiéndose revocado el fallo de primera instancia, pero sin resolverse la cuestión de fondo sobre la inconstitucionalidad de la medida. Por ese entonces se lo escuchaba al juez Arias decir que el Ejecutivo no puede dictar una conciliación obligatoria porque es parte del conflicto, no puede disponer una medida en contra de su contraparte.

Con el tiempo cesaron las medidas de fuerza y ese pretendido recurso del gobierno provincial dejó de tener importancia. Ya se sabe que no puede ser utilizado sin tener consecuencias que lo alejen de los resultados esperados.
Por otra parte, una resolución de la Dirección General de Educación provincial determinó la recuperación de los días de paro, siendo más de 5 días hábiles continuos o discontinuos, durante el período de vacaciones de invierno, y el cumplimiento de los 180 días de clase que, de lo contrario, deben cumplirse con días extra de clases en diciembre, luego de la finalización del mismo.

Desde los gremios estarían dispuestos a recuperar el "tiempo pedagógico" más que los días como argumentan, hicieron en el 2014 tras 17 días de paro, llegando a un acuerdo en el marco de las paritarias.
El Consejo General de Cultura y Educación no aprobó la resolución. Quien votó mayoritariamente en contra, entre otros, fue Suteba. La consideran como una batalla más ganada. Pero las decisiones del Consejo no son vinculantes. Para los dos significa seguir tirando de la soga cada uno para su lado.

Mientras sean respaldados, tanto los gremios como el gobierno provincial, seguirán tirando para su lado.
¿El gobierno tiene el dinero para pagar los aumentos? Los docentes dicen que sí. La gobernadora que no.
Ahora bien, ¿no habría sido mejor convocar a paritarias nacionales y así establecer un sueldo testigo por el cual se debiese haber auxiliado desde la Nación a los distritos sin suficientes recursos para alcanzarlo y dejando que lo superen aquellos que más aumento podían darle a los maestros?

Para el gobierno nacional este tema está resuelto. Por más que los gremios las sigan reclamando.
Mientras tanto la soga se va acortando y se están mirando las caras cada vez más cerca.
Midiendo sus fuerzas, cada uno espera que, de un tirón, la otra parte se caiga.

Una reflexión de fondo: no perdamos de vista que, lo que se está poniendo en juego es la educación. Que es nuestro presente y futuro.

por María Belén Aramburu


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