#EditorialHi: Napoleón siempre tiene razón, por Toti Pasman



Marcelo Gallardo es una máquina de tomar decisiones.
Lo más importante para River es que son acertadas. Lo que hace una semana parecía un error (postergar con Atlético Tucumán), hoy es claramente una ventaja. En caso de ganar en la Bombonera y el partido pendiente, quedará solo a un punto de Boca. 

Hay más: el miércoles pondrá 10 suplentes contra Emelec para preservar a los titulares pensando en el "Súper" del domingo. 
Y más: Nacho Fernández trabaja contrareloj para estar en la cita decisiva del 14 de mayo. Gallardo es así. Magnánimo. Nunca se abandona, ni deja solos a los suyos. Así desactivó la llegada tarde de Mora a una práctica mientras a Guillermo le explotan granadas en la mano todas las semana. Es un líder que sabe hacia donde va.

Como gran líder que es, a veces peca de soberbia, como cuando esta semana despotricó contra la decisión de Independiente de no ceder a Barco al Sub 20, cuando él hace menos de un año negó a Batalla y Maidana a los Juegos Olímpicos....
El "muñeco" es así, sólo se cuenta las batallas ganadas. La realidad es que el DT de River se ha revitalizado. Lejos quedó el desgaste del 2016 y sus dudas para continuar, hoy parece un estadista que gobierna en Nuñez pensando en cuatro años más de gestión. 

El fútbol es día a día, las victorias y los goles le han dado una brutal fuerza a este Gallardo versión 2017 para tomar envión y buscar un milagro a nivel local.
Los que más lo conocen al muñeco cuentan sus tres cuentas pendientes en el millonario: ganar en la cancha de Boca, ser campeón local y ganar el Mundial de Clubes.
Las tres podrían ser saldadas durante este año.

por Toti Pasman


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