Más famosos se suben a la decisión de apartarse de las redes sociales



Es difícil encontrar ejemplos de famosos que se marchan definitivamente de las redes sociales. Tarde o temprano, vuelven. Kanye West, rapero y cantante, uno de los mayores egos del ecosistema internáutico —y un asiduo tuitero— borró el pasado viernes sus cuentas de Twitter e Instagram, en las que acumulaba más de 27 y 2.6 millones de seguidores, respectivamente. 

Algunos lo hacen durante unos meses después de expresar su preocupación por el ineludible odio de la Red, como Iggy Azalea en 2015. Otros, por puro espíritu bohemio cansados de ver el mundo a través de una pantalla, como Ed Sheeran a finales de 2015. Y la mayoría, después de explotar por el empeño de los haters que pueblan internet, como Justin Bieber el año pasado o Miley Cyrus en 2009.

"Está en casa. Se está tomando un descanso y le está encantando", dijo Kim Kardashian, su esposa, sobre West en una entrevista para Vogue en la alfombra de la Gala del MET hace una semana. 

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