#EditorialHi: La última batalla de Napoleón, por Toti Pasman


No es Scocco ni Pinola, ni Enzo Pérez ni Lux. Ni Vangioni ni De la cruz, ni el que llegue. Ni siquiera Alario. El capital más importante que tiene River es Napoleón.
Es el constructor de este equipo y el responsable de este equipo copero por naturaleza sólo comparable al River ganatodo del Bambino Veira.
Creo que cualquier otro DT millonario hubiese sucumbido ante el dopingate. Gallardo salió fortalecido. El muñeco en un abrir y cerrar de ojos armó un equipo nuevo. 
El hincha de River debe disfrutar estos últimos meses con este entrenador, son tiempos que no volverán a repetirse, es un tiempo de gloria deportiva que recuerda también la primera etapa de Ramón Díaz en River.

El River Plate de Gallardo es así, saca pecho y se agranda en las difíciles: Bombonera, Copa Argentina y Libertadores de visitante. 
Tiene coraje, mucho carácter y nunca pierde el hambre. Siempre redobla la apuesta. A todos los que hablaban de doping y de escritorio les espetó un claro 2-0 en Paraguay para acomodar el eje, que la discusión vuelva a ser la pelota y cuando el tema es el fútbol, este millonario se anima a todo.
Ponzio emociona, Batalla no se rinde, Nacho juega, Moreira corre y los demás acompañan.
Los hinchas de River con Napoleón van a la guerra porque saben que su técnico no los va a dejar a gamba, que va a dar la cara por ellos, que va a enfrentar todos los molinos de viento que se crucen y que no va a ser fácil verlo claudicar.

Después de tres años como director técnico de River, Marcelo Gallardo tiene una sola cuenta pendiente: ser campeón del mundo. Para ello deberá primero conquistar América. 
Después si Marcelo, el Real Madrid te espera.


Por Toti Pasman

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