#EditorialHi: PepsiCo se resiste al desalojo, por María Belén Aramburu

Foto: DyN

La noticia ha tomado hoy su nivel más álgido desde que comenzó la toma de la fábrica de PepsiCo de la localidad de Florida, partido de Vicente López, el 26 de junio pasado. 
500 efectivos de Gendarmería y la Policía Bonaerense rodearon la planta y avanzaron contra los trabajadores despedidos con el objetivo de desalojar la planta. Los empleados se resistieron al desalojo. Algunos hasta llegaron a los techos buscando posiciones más inalcanzables para las fuerzas de seguridad. Desde esa ubicación arrojaron piedras y objetos a los efectivos mientras éstos lanzaban gases lacrimógenos y gas pimienta. Otros encendieron neumáticos. Hubo varios heridos y detenidos. También se desmantelaron las carpas que habían sido instaladas en la puerta de la fábrica.

Los trabajadores le habían pedido a la jueza de Garantías número 3 de San Isidro, Andrea Rodríguez Mentasty, que no aprobara la solicitud del fiscal Gastón Larramendi de desalojar la planta que había efectuado el día viernes. Según denunció la comisión gremial, la medida fue impulsada por "la patronal, que está en situación de abierta ilegalidad, ya que fue denunciada por lock out ofensivo, vaciamiento y discriminación total" según lo estableció a través de un comunicado. Hoy se avanzó con Gendarmería, fuerza que, según me comentaron los trabajadores, se encontraba en el interior de la fábrica desde el mismo momento en que no los dejaron ingresar, advertidos por un cartel colocado en la puerta del establecimiento a los fines de dejar sin trabajo a casi 600 empleados. De las áreas administrativa y técnica, 155 iban a ser relocalizados en otras oficinas. El cartel indicaba que el personal quedaba "transitoriamente liberado de prestar servicios" aclarando que se hacía "manteniendo el goce de haberes". El argumento brindado por la empresa consistió en que esa planta, ubicada en Posadas 1200, era "inviable" por "cuestiones logísticas y operacionales" habida cuenta de que sólo se fabricaban snacks salados y no daban los costos, estando ubicada en un área mayormente residencial. La decisión tomó carácter de "inamovible".

A través de un comunicado, la empresa señaló que se contactó con cada una de las 536 personas "que se han visto impactadas por el cierre" invitándolos a reunirse de manera personal mientras continúa pagando a todos sus haberes y aguinaldos hasta el 31 de julio, y continúa admitiendo que la situación del cierre es "irreversible". Los representantes gremiales denuncian que no fue trasladado ni un solo trabajador y que la producción que se realizaba en Florida comenzó a ser importada desde Chile. Reclaman la reapertura de la planta.

El jefe del operativo les había dado "cinco minutos" para abandonar el lugar. La orden de la jueza Rodríguez Mentasty dando curso al pedido del fiscal había sido tomada. El enfrentamiento no se hizo esperar. Hubo varios heridos y detenidos.
Camilo Mones, delegado de PepsiCo, aseguró que "no es un problema económico porque la planta está produciendo muy bien, es un problema meramente político", que desvían la producción a Mar del Plata, echan a trabajadores para después tomar otros en malas condiciones laborales, provocando un vaciamiento con los trabajadores.

La empresa, por su parte, había afirmado que su compromiso con la Argentina se da en el marco de la expansión de su matriz productiva en Mar del Plata agregando que "el objetivo de estos planes es asegurar el crecimiento y desarrollo sustentable de PepsiCo en Argentina en el largo plazo". Queda claro, según lo ratificado hoy que "nunca" fue considerada la posibilidad de reapertura de la fábrica dada su "inviabilidad".
PepsiCo es una multinacional de alimentos y bebidas a escala mundial que en la Argentina, junto con otras empresas, desarrolla varios productos, desde galletitas hasta bebidas como Pepsi.

Varios dirigentes políticos se hicieron presentes en el lugar en el que ocurrieron lis incidentes. Luis Zamora, candidato de Autodeterminación y Libertad, se ocupó además, como abogado, de la situación de los detenidos. Nicolás del Caño, Myriam Bregman y Christian Castillo también acompañaron a los trabajadores.

El conflicto de PepsiCo se da en un contexto de 22.369 despidos y suspensiones entre el 1ro de enero y el 30 de junio de este año, según los datos que me alcanzó CEPA. Esta cantidad suma, según la misma fuente, un total de 264.143 despidos y suspensiones acumulados desde diciembre de 2015, 76.526 del sector público y 187.617 del privado. En promedio son 3.728 despidos y suspensiones mensuales durante 2017.
De los despidos y suspensiones del sector privado, siempre según esta fuente, casi el 70% son de la industria.
Destaca el informe, y para vincularlo con el cierre de PepsiCo de Florida, que 1 de cada 4 despidos del segundo trimestre se relacionan con el cierre de empresas o plantas. En el caso de la industria, la proporción es mayor, 1 de cada 3 casos están vinculados con cierres.
Ahora uno de los empleados con representación gremial grita desde el interior de la fábrica que las fuerzas de seguridad rompieron un caño de gas "a propósito", que los van a "hacer volar a todos", que "va a explotar".
Los trabajadores de PepsiCo resisten al desalojo.
La comisión gremial de la fábrica se mantiene activa en sus reclamos. También resiste.

por María Belén Aramburu 



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