EditorialHi: ¿Preocupa el aumento del dólar?, por María Belén Aramburu



¿Por qué aumenta el precio del dólar? 
Ubicándose a más de $17 el proceso eleccionario tiene, a mi criterio, además de consideraciones técnicas, mucho que ver. 
Las fluctuaciones del tipo de cambio que habitualmente se producen en vísperas de elecciones tienen su lectura más inmediata en las interpretaciones sociales sobre el estado de la economía y la incertidumbre sobre el resultado de las urnas. Las PASO darán en su momento definiciones más claras a la hora de las interpretaciones sobre las decisiones del electorado y su consecuente correlato en la composición de los integrantes del Congreso, especialmente en la representación del distrito de la provincia de Buenos Aires. Pero hasta que ese momento llegue el dólar se seguirá ubicando con valores por encima de los $17, sumado a que, en este contexto, muchos ahorristas, y sobre todo los más grandes, los fondos de inversión, se pasaron a las divisas. Parte de la población, desde ya la que tiene capacidad de ahorro, aunque sea la más mínima, puede derivar parte de sus ingresos a la compra de dólares en lugar de al consumo. 

Empiezan las vacaciones de invierno. Se cobra el medio aguinaldo. ¿Cómo influyen sobre el precio del dólar? Se reactiva la demanda del dólar de los sectores con capacidad de ahorro e ingresos más altos que lo trasladan a compras de viajes al exterior. 
Como el sector agropecuario no tiene en la actualidad, la obligación de liquidar, los productores han venido stockeando, esperando una mejora del precio de la tonelada de la soja y especulan con un aumento del dólar. La mejora en los precios internacionales con precios más atractivos que llegan hasta los $4.000 la tonelada, y la suba de la cotización del dólar, incentivarían al sector a salir a vender como se sucedió con el trigo y el maíz. Esto aceleraría las liquidaciones generando un fuerte ingreso de divisas al mercado local. Mientras tanto, la falta de oferta cierra el círculo virtuoso para productores y exportadores.

Los datos de la inflación de junio son más elevados que los que el gobierno esperaba, siempre con la mira en un segundo semestre que podría traer promedios de inflación inferiores a los del primero, para llegar a ubicarse entre 1,3% y 1,5 % pero que, por ahora se mantienen en un promedio del 1,9%, para llegar al 21,6% anual, cifra que está por encima de la considerada en la ley de presupuesto nacional. El último aumento de las naftas del 7,2% y el del 6% en el gasoil, complica el panorama a sabiendas que tiene un efecto multiplicador que repercute en el aumento de precios de los productos de consumo, sobre todo, de los alimentos, por la incidencia del costo del transporte. La demanda está en baja mientras los precios aumentan. Y el impacto en los productos que se fabrican con insumos importados agrega otro ítem a considerar en los eslabones de la cadena de aumentos. 

Ante este panorama, ¿el gobierno intentará frenar el aumento del dólar? 
No aparecen signos claros de una pretensión direccionada a evitarlo. ¿Por qué? Siguiendo una línea ideológica clara, en la práctica se traduce en un ordenamiento natural que se da en el libre juego de la oferta y la demanda. Existiendo siempre la posibilidad de la intervención del Banco Central utilizando sus reservas, que se encuentran cerca de los 50.000 millones de dólares, en lo que se conoce como una flotación administrada, no aparecen señales de estar actuando en este sentido.

¿Algunos ahorristas pasaron de las LEBAC al dólar? Sí 
¿El Banco Central aumentó la tasa de interés de las LEBAC? Sí. En medio punto porcentual la más corta, por encima del valor al que había sido colocada en la última licitación, llegando al 26%. 
¿Fue una medida para frenar al dólar? Aunque pueda parecerlo, no lo es. Tendrían que haber aumentado la ya muy atractiva tasa de interés mucho más para frenarlo. 
Se continúa claramente sin intervenir dejando que el mercado de una respuesta. 
¿Puede seguir aumentando? Sí, aunque todo indica que su oscilación se mantendría entre los $17 y los $18, pudiendo llegar a este valor para fin de año y todo dependiendo del humor social ante el resultado de las elecciones legislativas. 
¿Preocupa al gobierno el aumento del dólar? Sólo en cuanto su influencia en los índices inflacionarios a través del aumento de los precios de bienes y servicios. Para los operadores se recupera un activo. Estaba rezagado en relación a la inflación. 
¿Existe preocupación respecto del flujo de divisas? No hay problemas en cuanto a la cantidad de dólares financieros. Pero, como hace poco me comentó un ex presidente del Banco Central, el desafío consiste en que se vuelvan productivos.
¿Esta suba del dólar es de fuerte impacto en la economía? No por el momento. 
¿Esta suba del dólar es para preocuparse? Sólo si impacta en los precios. Y esto también depende del comportamiento de otras variables de la economía. 
¿Si se disparase el precio, se dispone de herramientas para frenarlo? Sí. 
¿Qué peso tienen las decisiones políticas en su variación de precio? Todo. 
¿Lo saben los responsables de la toma de decisiones? Esperemos que sí.

por María Belén Aramburu

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