#EditorialHI: El interés nacional siempre está primero, por María Belén Aramburu


El interés nacional siempre está primero.
Al menos, el interés nacional siempre debiese estar primero. 
Esto significa que se deben tener en cuenta los intereses de los productores ya sea de bienes y/o servicios del país de origen ante  los de los extranjeros. 
Esto es, si se defiende la producción nacional.


Hasta el extremo ha sido llevado adelante por los Estados Unidos a través de políticas proteccionistas que, desde ya, conllevan el riesgo de que tengan un efecto multiplicador en otros países, que sólo miren puertas adentro cuando, todos necesitamos de todos en un contexto internacional en el marco de un comercio mundial. 
Donald Trump lo había anunciado en campaña. Y lo que prometió en este sentido, lo cumplió y cumple en el ejercicio de la presidencia: la defensa del Made in America, la defensa del trabajo y producción de los norteamericanos y la eliminación de las prácticas y acuerdos comerciales considerados injustos. 
Cuando aumenta los aranceles de importación de biodiesel de la Argentina en un 14%, llevándolos al 64,17%, lo hace bajo la justificación de que los productores argentinos están subsidiados. 
Cuando lo hace, no solamente toma esta medida en relación con nuestro país si no también con Indonesia. Y con otros rubros lo ha hecho y hará con quien sea. Aclaro esto porque se basa en la política proteccionista implementada por su administración. No es una medida contra un país en particular. Sus productores se quejan, reclaman, y actúa en consecuencia. 
Hace más ruido porque hacía poco más de una semana que el vicepresidente norteamericano, Michael Pence, había visitado el país. En esta circunstancia se anunciaron las importaciones de carne porcina desde el país del norte. 

Cuando el presidente Mauricio Macri visitó a Trump en abril pasado, se anunció la apertura de las importaciones argentinas de limones. A cuentagotas. De todos modos no es nuestro principal mercado. Pero hace a las finanzas de un sector de nuestras economías regionales. Y un avance después del intempestivo cierre a su mercado. Pero, las exportaciones de biodiesel han sumado U$S 1.200 millones en 2016.

Ayer la voz del gobierno sonó fuerte a la manera de protesta manifestada por la Cancillería, expresando "su preocupación" y recordando que "la Argentina no otorga subsidios a la producción de biodiesel". Este punto es muy importante ya que es el argumento empleado por el Departamento de Comercio de los Estados Unidos. Claro que, al momento de las interpretaciones, dan un giro que lleva a buscar argumentos en torno de la quita de retenciones, en este caso a la soja, teniendo en cuenta que el biodiesel proviene del aceite de este cultivo. 

El impacto sobre la balanza comercial con el volumen de exportaciones se va a sentir. 
El impacto sobre la agro industria se va a sentir. 
El impacto político de haber recibido a un vicepresidente, acordado importaciones de productos de su país como la carne porcina y el cachetazo de una medida que impacta más allá de lo económico a un sector que hasta ahora se ha entendido bien con el gobierno se va a sentir. 
Y se siente.

Tal es así que el gobierno ha decidido emitir este comunicado a través de Cancillería. Entre paréntesis otorgándole el lugar que le corresponde a este ámbito y siendo el canal que corresponde para hacerlo, cuando en los últimos tiempos el Ministerio de Producción había tomado un protagonismo que inquietó a agregados comerciales en el exterior.
¿Qué más se va a hacer? Nuestro país "evaluará todas las opciones disponibles y se reserva el derecho de llevar adelante las acciones legales pertinentes" dice el comunicado. 
A fin de año, Buenos Aires será sede de de una reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio. La Argentina tiene el antecedente favorable de haber ganado una demanda por las trabas impuestas a nuestro biodiesel por parte del mercado europeo que terminaría de destrabarse el mes próximo. 

¿Se llevará una denuncia a la OMC? Varios funcionarios gubernamentales y representantes del sector la están impulsando. Algunos ya lo hicieron en una reunión que ayer encabezó el Jefe de Gabinete Marcos Peña. Eso sí, falta un trecho para llegar a fin de año. 
De tomarse estas medidas, ¿prosperarán?, ¿Estados Unidos, Trump más específicamente, dará marcha atrás? 
Los productores están bastante escépticos. 
Ya se sabe cómo es Trump. 
La jugada de nuestro gobierno no sólo tendrá una mirada en lo financiero. 
El costo político también se mide. Es pararse con firmeza frente a los ojos del mundo.


Por María Belén Aramburu

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