#EditorialHi: "Venezuela con respirador artificial", por María Belén Aramburu

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Los temas domésticos deben ser resueltos puertas adentro de los países que los padecen. 
Pero, ¿cómo resolverlos en medio de una crisis política, económica y social con instituciones débiles que a su vez se pretende sean reemplazadas por otras de dudosa legitimidad y legalidad como lo es la nueva Asamblea Constituyente?

En medio del repudio y rechazo y condena de gran parte de la comunidad internacional, la falta de reconocimiento de la Asamblea Constituyente de Venezuela por parte de la Unión Europea pone, una vez más en jaque, al presidente Nicolás Maduro. Advierte, en el texto en el que intervinieron los 28 estados miembros, que está dispuesta a la imposición de sanciones en el caso que los principios democráticos sean erosionados y se vea vulnerada la Constitución de ese país. España pretendía su aplicación desde ahora pero se prefirió esperar a que Maduro se inclinase por cumplir con el firme reclamo de rectificar y suspender el funcionamiento de una Asamblea cuya pretensión es la de suplantar a la Asamblea Nacional que es controlada por la oposición.

El aislamiento que el mundo le está imponiendo a Maduro en los últimos días irá de la mano de la evaluación de sanciones tanto generales como individuales. Las primeras tendrán un efecto directo sobre todo el pueblo venezolano. Las segundas impactarán sobre las fortunas que civiles y militares de alto rango poseen en el exterior y que se estiman en alrededor de 300 mil millones de dólares. Para empeorar aún más la situación de algunos, ¿se podrá establecer el pago de coimas en contratos por 30 mil millones de dólares negociados por la constructora brasileña Odebretch para obras que no fueron construidas o terminadas en su mayoría? Una investigación como la que se desarrolla en Brasil está en camino en Venezuela.

¿Para qué una Asamblea Constituyente en Venezuela? Como bien lo indica su nombre servirá para redactar una nueva Constitución y reformar el Estado. La vigente viene llevando adelante los destinos del país desde hace 18 años cuando Hugo Chávez fue electo presidente y promovió una nueva Carta Magna para poner fin a la Cuarta República y dar comienzo a la Quinta.

¿Cómo será la Asamblea Constituyente? Una estructura soberana y plenipotenciaria. Gozará de poderes ilimitados y una duración que hasta el momento se desconoce y se presume podría llegar a un año. ¿Qué significa? Para muchos, que podrá decidir cualquier cuestión que así lo pretenda en Venezuela, permitiendo al actual gobierno perpetuarse en el poder y eliminar las voces que lo critiquen. Estaría por encima de cualquier otra institución del Estado. Es más. Estaría por encima del propio presidente. Pero, claro está, de la mano del propio presidente.
De esta forma se disolvería el Parlamento controlado por la oposición y se reformaría el Ministerio Público. Esto ya fue anunciado por el gobierno de Maduro.

El presidente del Parlamento venezolano, Julio Borges, anunció que solicitará a la Fiscalía una investigación. "No sólo se ha cometido un fraude: es un delito que comienza por la propia cabeza del poder electoral".

¿Qué se denuncia? La manipulación de los resultados electorales del pasado domingo. ¿Quién se refirió a un fraude en primera instancia? La empresa Smartmatic, encargada del recuento de los votos. ¿Qué se pone en duda con la denuncia? Que hayan votado 8 millones de personas. Se sospecha de la apertura de todos los candados "para que no hubiera seguridad en ninguno de los procesos". Esta empresa que, se sabe, ha venido trabajando hace más de diez años en todas las elecciones en Venezuela puede comprobar el número de personas que votaron a través de sus servidores y contrastarlo con el resultado anunciado por la Comisión Nacional Electoral. De hecho la oposición no participó en la elección. Ésta se había pronunciado a través de la convocatoria a un plebiscito sin reconocimiento por parte del gobierno. Aún así participaron más de 7 millones de ciudadanos que se pronunciaron por el "no" a la Constituyente.

La respuesta de Maduro no tardó en llegar: "Llueva o truene o relampaguee, la Constituyente va. En las próximas horas empezar a ejercer su poder absoluto, plenipotenciario".

¿Qué hará la oposición? Con sus dos principales referentes encarcelados, Leopoldo López y Antonio Ledezma, buscará la unidad. Hoy por hoy se encuentra fragmentada. Lejos de un planteo que la lleve a pelear desde la nueva Constituyente, busca su desconocimiento y eliminación a través de la justicia y demostrando un fraude. Su mejor lucha será ganar las calles. Su mejor lema: "Calle, calle y más calle". Y, en la calle, los enfrentamientos son cada vez más violentos. Y, en la calle, cada día, se suman más muertos.

Venezuela debe resolver de manera inmediata y urgente sus propios problemas y desde el marco de legalidad y legitimidad de las instituciones que llevan a que una república sea tal, con el pleno y sano ejercicio de sus tres poderes funcionando al servicio del bien común. 
Las soluciones urgen.
Ya no queda más tiempo.
Venezuela está con respirador artificial.

por María Belén Aramburu

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