#EditorialHi por María Belén Aramburu "Después del "Pata" Medina, ¿Van por más?"


¿La detención de Juan Pablo, "Pata" Medina, sus familiares, supuestos testaferros y entorno, llevará a más detenciones?

Me refiero a quienes le permitieron hacer sus negocios y a quienes le permitieron continuar con una modalidad de entenderse a los tiros para ganar posiciones en la cantidad de afiliados afectados a tal o cual obra en cuestión y al poder dentro de la UOCRA con sede en La Plata.
Escindiéndose de Gerardo Martínez hace ya muchos años y teniendo su propio espacio de poder, supo valerse de la extorsión y no dudó en lo que quiso apareciera como una demostración de fuerza más en su última aparición pública después de haberse enfrentado a los tiros con la UOCRA de Quilmes en una disputa por tener la mayor cantidad de obreros en la electrificación de la estación Pereyra que quedó demorada por sus múltiples acciones tendientes a ganar una pulseada que finalmente derivó en su detención. Se lo vio fumando una pipa de agua. Que no es la pipa de la paz.
Atrincherado y luego de lo que trascendió como un acuerdo que se logró vía diálogo con sus abogados defensores, su entrega se realizó de manera pacífica y ordenada.
La modalidad empleada por Medina era conocida por propios y ajenos. Y si bien el Pata había logrado "cortarse solo" para ejercer su poder en su jurisdicción, desde ya, permitiéndoselo hacerlo, en la UOCRA se sabía que iban por él. E ir por él, más allá de su hegemonía personal, afecta al sindicato en su totalidad. La UOCRA es la que aparece cuestionada más allá y con Medina en sus huestes.
El Jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, no pudo recorrer obras en La Plata. Al gobierno nacional no le pasó inadvertido. Y tomó nota para actuar en consecuencia.
Un hombre acostumbrado a moverse en la impunidad ahora está detenido y acusado de extorsión, asociación ilícita y lavado de dinero. Esta última acusación la efectuó la fiscal Silvia Cavallo cuando a través de una denuncia anónima llega a un entramado de supuestos testaferros de una empresa de catering, Abril Catering, que cambiaba cheques por dinero en efectivo y descontaba cheques, sin la autorización del Banco Central, por un monto de 24 millones de pesos. El entrecruzamiento de datos entre la AFIP y la UIF permitió llegar hasta allegados de Medina que ahora están detenidos. Entre ellos su mujer, también detenida, María Fabiola García. Y 30 allanamientos que derivaron en el secuestro de automóviles de alta gama, un avión, un yacht, dinero... ¿Se puede encontrar más? Sí. ¿Van por más? Sí. Ésa es la pretensión de la justicia. ¿La dejarán? ¿Podrá? Esperemos que así sea. Porque más allá de la complicidad que supone por parte de algunas empresas, algunas de ellas podrían argumentar presiones de los sindicalistas sin poder hacer nada al respecto, nada en cuanto a la contratación de obreros, claro que sí desde las denuncias formales. Podrían ir por la connivencia que supone, en algunos casos, dejar zonas liberadas y en otras la acción u omisión del poder político de turno en cada distrito afectado.

¿Irán por más sindicalistas? Por su accionar, Medina era más que evidente. Pero hay muchos otros. Algunos quizás funcionales a los propósitos gubernamentales. Pero otros tantos no. De ellos también se tomó nota.

La gobernadora de la provincia de Buenos Aires afirmó que van por las mafias. Por todas. Está en campaña. Todos están en campaña. Y acercándose las elecciones esto suma. Ya se sabe. De todos modos la lucha contra las mafias no debe tener oportunismos. Ni tiempos ni espacios. Debe ser de ahora y de siempre. Y más allá de la circunstancia, es bueno sanear lo corrupto. En cualquier área.

Por María Belén Aramburu

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