#EditorialHi: "Motochorros: se necesita más prevención", por María Belén Aramburu


Siete de cada diez asaltos en la vía pública son cometidos por motochorros.

La modalidad de robo de motochorros ya es conocida. Esta modalidad viene siendo empleada hace mucho tiempo y se sabe que cuando se utiliza con habitualidad es porque tienen impunidad, tanta, que se mueven con facilidad, aunque en algunas zonas más que en otras.

A Jorge Rial lo asaltaron en Humboldt 1500. "Me venían siguiendo de la salida del canal. De golpe alguien me dice ¿tenés hora?, no termino de decirlo y ya me estaba manoteando el reloj". Hubo incluso un forcejeo que Rial reconoció se dio porque "el reloj no salía, no se rompía" y allí fue cuando alcanzó a "tirarle una piña y una patada". El robo se consumó. El delincuente logró que se rompiera la malla para llevarse el reloj. 

Aclaremos que es una zona muy concurrida. Además del canal América hay muchos restaurantes y bares muy concurridos. Muchos de ellos cuentan con mesas y sillas elegidas sobre todo en esta época del año por comensales locales y turistas extranjeros. Una zona que por sus características debiese estar custodiada con presencia policial.

Si lo siguieron desde el canal según admite Jorge Rial, lo más probable es que lo hayan reconocido. Robarle a un famoso es sentir aún mayor impunidad. Porque la persona asaltada tiene su propio programa de televisión para contar qué y cómo le pasó, todos los medios de comunicación a su alcance que le realizan una entrevista para darlo a conocer, la repercusión que por las redes tiene, el efecto multiplicador que esto produce, incluidas las imágenes de las cámaras de seguridad que además de ser registradas, se reproducen con los detalles del asalto.

Ésta es una de las zonas más calientes de asaltos con esta modalidad. Y este episodio derivó en la decisión del Ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires , Martín Ocampo, en desafectar por incompetencia al jefe de la seccional de la Comisaría 31 de Palermo, Claudio Pezzati, transfiriéndolo a la Comisaría 34 de Nueva Pompeya. Una desafectación que conlleva a un traslado pareciera llevar el mal desempeño de un funcionario de una seccional a otra. Todo hace suponer que debiesen tomarse otras medidas.

En muchos casos roban celulares. En nuestro país roban entre cinco mil y siete mil por día. Por eso se recomienda no hablar por teléfono cuando se está en la vía pública además de contar con una contraseña de desbloqueo que puede tratarse de un PIN, una huella dactilar o una clave numérica, cancelar la línea con la compañía correspondiente y dar de baja el imei, borrar los datos de localización y evitar dirigirse al lugar que marca el GPS después del robo.

Otros utilizan el casco u otro elemento contundente para romper la ventanilla del auto y robar pertenencias. Eso le pasó a Claudia Villafañe a quien en Villa Devoto la asaltaron luego de haber concurrido a una entidad financiera a sacar dinero.
Muchas otras veces, roban carteras hasta arrastrando a la mujer varios metros cuando no pueden hacerse de ellas rápidamente, en muchos casos aprovechando que se trate de una persona mayor.

Lo que ocurrió esta misma semana en Córdoba y Juan B. Justo también refiere a una mayor organización cuando los asaltantes eran cuatro, iban en dos motos, se bajaron los dos de atrás, robaron a un auto rompiendo su ventanilla, y luego subiendo rápidamente a los rodados que, subidos a la vereda, contaban con sus cómplices quienes los aguardaban para seguir conduciendo y cometiendo más asaltos impunemente. Las imágenes quedaron registradas por cámaras de seguridad del lugar. Pero ni esto les resta impunidad.

Los motochorros también llevan armas en muchas oportunidades. Y matan. Sin piedad. Se resista o no la víctima. Y lo bien que hizo Rial en rechazar la propuesta de un motoquero quien, parándose a su lado, le dijo: "Subíte que lo agarramos". Sabía que el que lo atacó no estaba armado. Pero desconocía si el que estaba en la moto contaba con un arma. Este caso tomó estado público pero como éstos, lamentablemente se pueden contar muchísimos más.

Muchas motos utilizadas por los motochorros son robadas o compradas en el mercado negro a bajísimos precios.

La prevención es fundamental.

Las denuncias, además de llevar a una investigación y propender a la detención de los delincuentes, trazan un mapa del delito en cada comisaría y conllevan a un registro centralizado de datos. O así debiese ser. Ponerlo en práctica debiese tener el correlato de brindar mayor seguridad en las zonas más afectadas por el delito. La mayor seguridad se brinda a través de presencia policial y de efectivos atentos a las tareas de prevención. Se ven circular motos sin patentes, o con patentes truchas, motociclistas sin cascos, sin chalecos identificatorios con la patente del vehículo impreso en el caso del acompañante, dos personas en la moto en ciertas zonas, días y horarios en los que está prohibido por ley.

"Me da mucho más miedo una moto que entrar a un banco", dijo en una oportunidad Carolina Píparo, la mujer que perdió a su bebito Isidro en el noveno mes de embarazo, víctima de motochorros en una salidera bancaria, cuando llegaba a su casa después de haber sacado plata de un banco. La cruzaron, la bajaron del auto tirándole de los pelos, le arrancaron la cartera con 10.000 dólares y le dispararon. Se desvaneció encontrándose tirada en el piso y con sus manos sobre su panza de nueve meses de embarazo.

La ley se sancionó para ser cumplida. Y para controlar que se cumpla. 
Sino, ¿para qué sirve?

por María Belén Aramburu

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