#EditorialHi: "El año de Trump", por María Belén Aramburu


“Fuego y Furia: dentro de la Casa Blanca de Trump”.
Michael Wolff es el periodista que escribió, bajo este título, un libro dedicado a retratar la presidencia de Donald Trump, al que describe como dueño de una personalidad extravagante y caprichosa, impulsivo a la hora de tomar decisiones, entre otras consideraciones que, desde la Casa Blanca se consideran ofensivas hacia el presidente y su entorno. Trabajó durante un año y medio consiguiendo 200 testimonios de la mano de Steve Bannon, antiguo estratega jefe. Hasta trascendió un pacto para que Ivanka fuese candidata a presidenta de surgir esa posibilidad con la firme aspiración de convertirse en la primera mujer en llegar a la presidencia de los Estados Unidos.

En el año de Trump, el comienzo de 2018 aparece azotado por la amenaza de la publicación de alguien que perteneció a su entorno más próximo y que, habiendo vivido junto con Trump el resultado favorable obtenido en las elecciones, supo, según cuenta, cuán sorprendido se mostró el actual presidente con un triunfo que no esperaba.

En el año de Trump, también nos vamos a detener en tres episodios en particular: el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, su respuesta al líder de Corea del Norte de que “su botón nuclear es mucho más grande y poderoso” y, a lo que nosotros concierne, su viaje a la Argentina.

En mi editorial de @Haceinstantes del 6 de diciembre hice un análisis sobre la decisión de los Estados Unidos de trasladar su embajada a Jerusalén con el consiguiente reconocimiento que conllevó a considerarla capital de Israel.
Jerusalén se encuentra bajo control israelí.
La decisión de Trump, argumentan quienes no se oponen a ella, debiese haber esperado un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos. Un acuerdo que aún no ha llegado.

Luego de que el líder norcoreano declarara que siempre hay un botón nuclear en su escritorio y de que todos los Estados Unidos están al alcance de sus armas nucleares, la respuesta de Donald Trump no se hizo esperar y redobló la apuesta: el suyo es más grande y poderoso y agregó: “y funciona”.

¿Existe un botón? Claro que no. Pero un maletín de aluminio que lleva siempre consigo uno de los auxiliares del presidente, con una tarjeta verificadora de códigos que tiene en su poder el presidente norteamericano servirían para lanzar un arma nuclear.
No es la primera vez que se producen intercambios de alto voltaje entre los primeros mandatarios de ambos países. Ante la amenaza de “destrucción total” de Kim Jong-un, en plena Asamblea General de las Naciones Unidas, Trump lo había bautizado “hombre cohete”.
No son entrecruzamientos verbales vagos para quienes se propinan insultos como los de “viejo chocho americano” o “gordo y bajo” al Líder Supremo después que los medios de su país lo llamasen “viejo lunático”. Provienen de quienes tienen el mayor pulso nuclear de la década.

“Yo le voy a hablar de Corea del Norte, él me va a hablar de limones”, fueron algunas de las palabras que eligió Trump durante el encuentro con el presidente Mauricio Macri en la Casa Blanca. Y es que, por ese entonces se bloqueaban nuestras exportaciones de cítricos al país del norte.
Después de haber dicho que era un “presidente genial, maravilloso “ refiriéndose a su par argentino y que se conocían hace 25 años, dato corregido por Macri cuando agregó que eran más, se pensó que llegaban los frutos de una buena relación que limaba las asperezas profundas de los últimos años.
Si bien los escollos surgieron tanto con las exportaciones de limones como las del biodiesel, algunos de estos temas se fueron solucionando en el tiempo, mientras que otros quedaron pendientes.

Llegó fin de año y Macri recibió la noticia de la reincorporación de la Argentina al Sistema General de Preferencias, un régimen que permite a países en vías de desarrollo ingresar productos sin pagar aranceles de importación. Podría abrirse un mercado de exportaciones por 400 millones de dólares.
“Mi padre siempre quiso mucho a la Argentina” dijo en su reciente visita a Punta del Este Eric Trump mientras visitaba el Trump Tower de la parada 9 y 1/2 de La Brava. A la distancia ya se puede ver esta construcción que se destaca entre varios y promete ser una de las primeras inversiones en Sudamérica. Más adelante pondrá sus ojos en negocios en Buenos Aires, ya sea un hotel, un edificio de residencias, ya se verá, aclaró mostrando interés en nuestro país.

Mientras, al norte del hemisferio Donald Trump estalla con la publicación de un libro al que define cómo “lleno de mentiras “, sin haber autorizado el ingreso a la Casa Blanca al autor del mismo.

Steve Bannon está acusado de “difamaciones y calumnias” por uno de los abogados de Trump. “La acción legal es inminente” se le advirtió en una carta a Bannon por haber violado un acuerdo de no divulgación al haber hablado con el autor de un libro que critica al círculo presidencial.
“Cita fuentes que no existen “ asegura Trump, mientras crece el fuego y la furia en su interior, como el título del libro que lo desvela.

por María Belén Aramburu




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