#EditorialHi: Marcha de Mujeres en la Argentina, por María Belén Aramburu


Hoy en la celebración del Día Internacional de la Mujer hay un Paro Internacional de Mujeres y movilizaciones en todo el mundo.

En la Argentina las mujeres marchan para establecer igualdad de derechos con los hombres en cuanto a condiciones y salarios en sus trabajos, reclamar para terminar con la precarización laboral y despidos, el ajuste y la discriminación, contra la violencia de género en todos sus ámbitos, el psicológico, físico, económico y sexual, y fijar posición respecto de la legalización del aborto que, las que se inclinan a favor del mismo y condicen con el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo enviado al Congreso, sostienen que, desde 1983, más de 3000 mujeres han muerto como consecuencia de la práctica de abortos inseguros. Para otras, multiplicando los casos que han quedado sin registrar, elevan el número a 500.000 por año.

Respecto del primer punto, el presidente Mauricio Macri anunció hoy la presentación de un proyecto de ley para lograr la paridad salarial entre hombres y mujeres. "No podemos permitir que una mujer gane menos que un hombre, no tiene sentido". Se sabe que este proyecto contemplaría la situación de mujeres en la administración pública y en empresas con más de 200 empleados en el ámbito de la administración privada.

Pero el gobierno escuchará también hoy y con más fuerza el pedido de reincorporación de mujeres despedidas, muchas de ellas jefas de hogar, que sostienen a toda su familia. Deuda pendiente y urgente.

Sobre el segundo punto, el INDEC dio a conocer cifras sobre casos de violencia de género. Se refiere a casos y no a mujeres tomadas individualmente, porque cada una de las afectadas puede hacer más de una denuncia. Y por mi parte creo que las estadísticas, que valoro tanto para mi trabajo, siempre se quedan cortas y en deuda con los datos de la realidad porque las denuncias muchas veces no quedan registradas en el sistema oficial y porque muchísimas otras no se hacen, por inviables, inconducentes, por amenazas, porque la propia vida y la de los hijos se cree se podría poner en peligro en vez de salvarlas, o porque no se puede salir de una espiral que ya ha ingresado en un círculo vicioso que lima la autoestima hasta despedazarla para convertir a la mujer en un objeto, blanco de desprecio y maltrato, llevándose su vida en vida, o su vida hasta la muerte.

Pero valoro enormemente que existan las estadísticas y el registro esté "vivo" para dejar sentadas denuncias que se debiesen haber hecho y no se hicieron o aquellas por hacerse por nuevos episodios de violencia.
Del total de los casos informados al INDEC, el 60,2% de los casos son de mujeres de entre 20 y 39 años.
La gran mayoría de los violentos son familiares de las víctimas. En el 82,7% de los casos, el agresor es la pareja o ex pareja. Entre las adolescentes de 14 a 19 años son los padres y en mujeres de más de 50 años, los hijos.
En el 76,8% de los casos la víctima convive con el agresor cuando se trata de una pareja. Tremendo. De este tema me referiré en otra editorial por falta de espacio para desarrollarlo.

Respecto de la legalización del aborto, sobrevuela la idea de que el gobierno lo puso en la agenda parlamentaria para desviar otros temas. Esto no es así. En este caso la calle impuso el tema. Y más aún lo refuerzo, sin dar detalles desde cómo se instala en el seno de la Casa Rosada, porque consultados funcionarios gubernamentales sobre la postura a adoptar en el Congreso, se inclinan por un "no" al proyecto de su legalización. Quieren que se debata. Hubo seis intentos frustrados con anterioridad que no llegaron al recinto, desde 2003 hasta la fecha.

Escucharemos todos los argumentos. Debemos escucharlos.

Escucharemos sobre el derecho de las mujeres a tomar decisiones respecto de abortar o no.

Pero también quiero escuchar que se hable de la Vida desde su comienzo. De la Vida de las mujeres. Y de la Vida del niño en el vientre de la mujer.

Quiero escuchar que se hable de prevención, de educación sexual que ya es obligatoria en las escuelas y lo debe ser en las casas con la familia. De anticoncepción.

Quiero saber que se va a contener a la adolescente y a la mujer que se queda embarazada. En un embarazo deseado o no deseado.

Quiero que se conozcan las consecuencias incluidas las psicológicas que implican que una mujer aborte antes de llevarlo a la práctica.

Quiero que esa adolescente y mujer sepan que llevando a término su embarazo puedan querer tener a su hijo para Siempre en sus brazos y en su corazón.

Quiero que sepan que lo pueden dar en adopción.

Quiero que se hable mucho más de la Vida y el Amor, más allá de lo que cada una decida para sí misma.

Por María Belén Aramburu

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